No son buenos los resultados de la Ley contra la violencia de género. Los datos son escalofriantes, los datos nada fiables nos lo demuestran, el año pasado hubieron 71 víctima (nada fiable).Según el Gobierno, este año ya llevamos 38, 29 es el número que nos da el Gobierno, mal vamos si aquí tampoco tienen a las víctimas contabilizadas.
Según la Ministra de Igualdad Bibiana Aído: “Hay mas denuncias, más juzgados específicos y más conciencia social". Según la vicepresidenta primera del Gobierno..."No caben triunfalismos, ni siquiera satisfacción", y resulta que son del mismo partido político.
Cómo podemos creer a un Gobierno cuando personas del mismo partido ven los mismos datos y dan diferentes respuestas. Sólo sabemos lo que vemos en televisión, los telediarios y los espacios de entretenimiento. Abren muchos días con noticias de personas que dejan de respirar por un hecho u otro, con una manera distinta de morir, a manos de sus parejas o ex parejas, en muchos casos. No sé la manera para terminar con esta lacra social. Pero mal lo han planteado ellos porque si no habría tantos casos, creo que ellos tendrían que hacer muchas mesas redondas, con personas maltratadas, las que denuncias, las que amenazan, con las que sus parejas o ex parejas incumplen las órdenes de alejamiento. Para hacer una ley hay que saber mucho sobre los pros y los contras… Y que una persona desde su despacho decida, sin hacer un estudio minucioso de las situaciones. No lo puedo entender... Saben ellos a caso cuándo una mujer denuncia, y vuelve a su casa, qué pasa con el denunciado, las cuatro paredes no transparentan. Ahí está el miedo y la agonía, ahí está el que te puede matar ... Lleno de cólera, de ira por haberle denunciado. Y ella dónde está escondida, dónde está encerrada.
No puedo, por más que lo intento, ver lo positivo de toda esta Ley anunciada a bombo y platillo, dicen que tenían 505 efectivos especializados, y han pasado a 1846, pero las denuncias son de 81.301. A cuántos tocan, con qué cuentan, aquí no sólo se muere, aquí se sufre, se persigue, se quedan huérfanos padres, madres e hijos. Siempre esperando lo único que se puede esperar: una justicia, no ya para ellos, sino para los demás. Algunas veces les he visto en televisión u oído en radio, los que quedan con la suficiente dignidad de aclamar al cielo para la sinrazón, para que el Gobierno y los jueces cambien lo que ya está más que demostrado que no funciona.Vamos a cambiarlo, ya se ha alzado la voz de la oposición en Igualdad. Sandra Moneo aseguro que no vive en un mundo real, porque hay carencias y fallos y, además, se niega. Díganme ustedes cómo se puede demostrar el otro... El maltrato psicológico.