Desde la muerte (un minuto de silencio, señores) del Tomate, las sobremesas de Telecinco no escatiman en cosechar fracasos. Lo han intentado del derecho y del revés, han arrancado programas de diferentes géneros, incluso de contenido similar al tomatero, pero no ha habido manera... La última intentona parecía no tener rival pero está claro que la gente a esa hora prefiere ver otras cadenas. La apuesta esta vez era por “Escenas de Matrimonio”, esa serie de toque barriobajero, inspirado en los programas ochenteros españoles, sí una españolada de la que pensaba que habíamos huido ya... Pero las costumbres atan las manos de la audiencia y, por lo que se ve, los seguidores de los matrimonios del Moreno después de comer no están en casa. Así que hay que hacer para deshacer, y Carullo ha decidido dejar a esas parejas agrias por la noche y tirar de Gran Hermano, que ha costado dinero y hay que explotarlo. A partir de hoy, a las 15.30 horas la televisión ofrece poco, malo y Gran Hermano. Ustedes deciden.


