Hace 5 días que estoy totalmente indignada. Uno de los periodistas con más cojones de España está secuestrado desde el miércoles y las noticias no paran de hablar de Esperanza Aguirre o de los copitos de nieve que caen en varias comunidades. Hemos perdido el norte. El protagonismo de la Presidente ensombrece la verdadera noticia. ¿A quién le importa que esa rubia pedante llegue en calcetines de una situación un tanto peligrosa? Cuando en realidad, fue la primera que salió pitando del país sin mirar atrás, hizo gala de un “sálvese quien pueda” y al resto que le den. No tengo palabras...Pero Cendón es un tío grande, un tío al que no toda España conocía y ha hecho unos trabajos de quitarse el sombrero, se juega la vida en África desde hace tiempo para que el mundo entero sepa qué es lo que pasa en ese continente olvidado.
La perla negra del mundo está podrida y José no para de gritarlo a los cuatro vientos, pero a nosotros los señoritos del plasma nos interesa más la crisis española y la suspensión de pagos de Habitat.
Mientras tanto, este periodista sigue atrapado en alguna parte, pensando en lo que va a hacer cuando le suelten. En cómo será su foto de salida.
Pero hay otra parte graciosa en esta historia de las prioridades. Hace unos años cuando José renunció a sus pisito de alquiler en el centro de Madrid y a una viva de comodidades, empezó a viajar en busca de opciones junto a su amigo David Fernández. Ambos, sin recursos económicos, plasmaban con sus objetivos varios conflictos internacionales como la segunda intifada palestina. En aquella época la mayoría de medios de comunicación les cerraba las puertas, rechazaban sus reportajes, ignoraban su talento. Y ahora... Estos mismos medios, rellenan páginas con el secuestro de uno de los rechazados, de Cendón, quién esperamos que llegue pronto a su casa. Casa, que disfrutará sólo por unos días porque su infatigable lucha contra la verdad le hará volver rápidamente al núcleo de las injusticias. Porque a Cendón “no le gustan los sitios que marchan bien” y España señores es uno de ellos.
Ánimo José y sigue hasta que la gente se detenga ante tus fotos.



